top of page

Jacinta Francisco Marcial

Nombre: Jacinta Francisco Marcial

Lugar de Condena: Querétaro, Mexico

Fecha de Liberación o Exoneración: 28 de abril de 2010

Tiempo Servido: 3 años

Resumen:

Jacinta Francisco Marcial, una mujer indígena hñähñú (otomíes) del Estado de Querétaro. Jacinta es madre de 6 hijos. Vendía helados y refrescos junto a su esposo para mantener a su familia, trabajaban juntos en un puesto de mercado en la plaza Santiago Mexquititlán.

El 26 de marzo de 2006, seis agentes federales de investigación (AFI), sin uniforme y sin identificarse al público, comenzaron a decomisar la mercancía de los vendedores de l tianguis de Mexquititlan.

Más de cuatro meses después, el 3 de agosto de 2006, Jacinta fue detenida y llevada a la Fiscalía General de la República en Querétaro, tras haber sido informada falsamente de que iba a ser interrogada sobre la tala de un árbol. Jacinta hablaba muy poco español y no entendía lo que estaba pasando. Su derecho a un intérprete no fue respetado. Su defensor público nombrado por el estado nunca habló con ella para explicarle sus derechos o su defensa.

Solo cuando llegó al Centro de Readaptación Social de San José El Alto se dio cuenta de que estaba siendo acusada, junto con otras dos mujeres, de haber secuestrado a seis agentes de la AFI durante el incidente ocurrido en el mercado de Santiago Mexquititlán el 26 de marzo de 2006.

Jacinta no participó en la protesta de los vendedores del mercado contra los agentes de la AFI el 26 de marzo de 2006. La única evidencia contra Jacinta fue un recorte de periódico del periódico local “Noticias” tomado cuando Jacinta estaba pasando a espaldas de la multitud de manifestantes. Varios testigos declararon que Jacinta no participó en la protesta. En el momento de los disturbios, fue vista asistiendo a misa, vendiendo helados y fue a la farmacia local para recibir una inyección.

En sus declaraciones originales del 27 de marzo de 2006, los agentes de la AFI no hicieron referencia a Jacinta Francisco Marcial. Solo un mes después, cuando se mostró la foto de “Noticias”, los seis agentes de la AFI acusaron a Jacinta de involucrarse en el presunto crimen. Los agentes de la AFI nunca comparecieron durante el juicio para fundamentar su reclamación o confirmar su identificación. Si bien hubo daños menores que pueden haber sido causados a la propiedad de AFI durante el disturbio, no hay indicios de un secuestro.

Jacinta había sido juzgada y sentenciada junto con Teresa y Alberta, por el delito de privación ilegal de la libertad, en la modalidad de secuestro y con la agravante de cometerlo contra servidores público. También, Alberta fue condenado por delitos contra la salud.

El proceso penal estuvo lleno de irregularidades. A pesar de que eran indigenas, no se les otorgó el derecho a contar con un traductor o intérprete. Tampoco fueron aceptadas las pruebas que daban cuenta de su inocencia. En cambio, fueron aceptados los testimonios de los agentes a pesar de las contradicciones evidentes en estos.

En el 28 de abril de 2010, los cinco ministros de la Corte de Justicia Suprema de la Nación (SCJN) unánimemente resolvieron revocar la sentencia que condenaba a Teresa y Alberta a 21 años y ordenaron su liberación.

bottom of page